Tenéis un montón de entradas gratis para el parque de atracciones: no estáis seguros de si sentiros afortunados o condenados. El parque de atracciones está en las afueras, justo junto al bosque. La mitad de las atracciones tienen un cartel de “estropeado”, y el resto deberían tenerlo. Recordáis que de niños solíais venir aquí, y que fue cerrado cuando una niña desapareció. Nunca encontraron nada más que una cinta roja en el bosque. El parque abrió de nuevo pocos años más tarde, pero podría no haberlo hecho ya que casi nadie va allí desde entonces.

Y para colmo, empieza a diluviar. Para resguardaros de la lluvia, os metéis en la carpa donde tiene lugar el espectáculo de los fenómenos de feria. Este espectáculo es lo peor de todo el parque y decidís tomároslo como la broma que es, riendo todo el rato. Es terrible, por lo que os alegráis cuando anucian el gran final. El show es conducido por un horripilante payaso llamado Happy Jack. Necesita voluntarios. Tú y tus amigos sois invitados a ayudar a Happy Jack en este acto. Después de una aburrida introducción, descubrís que tomaréis parte de un truco de magia. Os meten en una jaula, y un gran paño os deja en la oscuridad. Entre oleadas de humo, notáis que la jaula se mueve hacia atrás, fuera de la carpa, gracias a algún mecanismo sobre raíles.

Todo un poco siniestro, pero divertido. Esto cambia de repente cuando el paño es retirado de la jaula. Happy Jack os mira fijamente a la cara. Empieza a reirse ruidosamente, mientras juega con un gran cuchillo. La jaula está en el camerino del payaso y os dáis cuenta de que tenéis graves problemas. Happy Jack sonríe y dice “¿Cómo os atrevéis a burlaros de mi show? Vuestras risas se acabarán esta noche”.

En ese momento, alguien llama a la puerta del camerino: “Jack, comienza el espectáculo”. Jack os mira y sonríe. “Os veré más tarde, adiós por ahora, amigos, disfrutad del tiempo que os queda”.

Happy Jack le da una galleta a su mono y grita para sí mismo “calla, Sam” mientras se va.

El show dura una hora, aunque parezca más largo. No podéis estar en su camerino de ninguna manera cuando vuelva, especialmente después de ver una cinta roja enganchada en la pared…