Los últimos meses has estado en la cárcel y tu sentencia hará que sigas en ella la próxima década. Te pasas el día con un pequeño grupo de presos. Ellos te protegieron los primeros días y sientes que puedes confiar en su ayuda. Te han cubierto las espaldas y tú les has dicho que harías lo mismo por ellos si fuera necesario.

Una tarde, entablas conversación con un colega preso y él te dice que un gran matemático, Walter Castle, estuvo recluido en tu celda. Fue transferido a otra prisión hace algún tiempo. Walter Castle era como una leyenda entre los reclusos. El director de la prisión y los guardas le tenían miedo. No porque fuera grande o fuerte, sino porque temían que pudiera escapar. Una huída de la prisión huebiera dañado su reputación. Inventaron una mentira acerca de que Walter se peleó y golpeó a otro recluso. Walter no podría hacer daño ni a una mosca, pero de todas maneras fue trasladado a una cárcel de máxima seguridad en la otra punta del país.

No te sorprende escuchar que un matemático vivió en tu celda, ya que eso explica todos los números y extraños rompecabezas de las paredes.

Los pensamientos de libertad hacen que todas estas cosas extrañas de tu celda te intriguen. Te preguntas si todo ello pertenece a un plan mayor para escapar de este infierno que llamas hogar.

Los pocos meses que llevas en prisión ya te parecen años y si te dan a elegir, preferirías una vida de fugitivo antes que seguir en la cárcel un día más. Te convences a tí mismo que escaparte sería hacer justicia. Has sido sentenciado a diez años por un crimen que no cometiste. Diez años de tu vida sin esperanza de futuro, por estar en el sitio equivocado en el momento equivocado. No parece muy justo.

Esta tarde, durante el confinamiento, les explicas a tus amigos lo que has oído. Tú y tus colegas ponéis la celda patas arriba y encontráis unos sobres cerrados escondidos en el retrete. Esta información puede ser el inicio de vuestra evasión. Los guardas hacen rondas cada hora para revisar las celdas, ¿será ésta la oportunidad de vuestras vidas?