Estáis pasando una tarde divertida con vuestros amigos y estáis en medio del juego Verdad o Reto. Los retos son cada vez más atrevidos.

Ahora es el turno de Lara y alguien la desafía a convocar a Mary la Sangrienta al dar las campanadas de medianoche. ¡Aterrador! Según la leyenda, que se remonta a cientos de años atrás, cuando convocas a Mary la Sangrienta, su espíritu viene a llevarse tu alma...

Cuando llega la medianoche, vosotros tres estáis sentados tensamente en el cuarto de baño totalmente oscuro, con solo una vela delante del espejo.

Ara clama nerviosamente: ¡Sangrienta Mary, Sangrienta Mary, Sangrienta Mary! No sucede nada. Entonces intercambiáis miradas de decepción. ¿Eso era todo?

Repentinamente sentís un viento helado y veis que el reflejo de Lara se convulsiona y comienza a transformarse. Sus manos se convierten en horribles garras, sus ojos se tiñen de rojo sangre y en su cara aparece una sonrisa diabólica. Ese terrible ser sale del espejo con sus garras extendidas y coge a Lara por la cabeza. Sus filosas uñas penetran en su piel y la sangre comienza a caer. El ser abre su boca, susurra algo incomprensible y desaparece detrás del espejo. Entonces, del cuerpo de Lara se desprende una voluta de vapor y se mete en el espejo. ¿Era su alma? ¿Era su alma? Al mismo tiempo, el alma del extraño ser emerge del espejo que se rompe en pedazos. El alma del ser penetra en el cuerpo de Lara, que cae al suelo entre violentas convulsiones.

Tras un instante de pánico, cogéis vuestro teléfono y buscáis información sobre Mary la Sangrienta en tiempo récord. Y comenzáis a leer: «Tan pronto como el alma de Mary la Sangrienta ha entrado en una víctima, tarda solo 15 minutos en establecerse en ella definitivamente. A partir de ese momento, el alma de la víctima queda atrapada para siempre en el espejo.»