"Lo siento Brent..." susurras mientras tus temblorosas manos cogen el encendedor del bolsillo del guarda inconsciente. "Lo siento, pero no tenemos elección."

Habéis estado esperando este momento nueve largos años. Desde el mismo momento en que llegasteis a esta isla-prisión de alta seguridad llamada “Iudicium”, donde os encerraron por el intento de asesinato del presidente. No sois culpables realmente, pero la organización que os acusó fue tan meticulosa que nadie os creyó.

Esta mañana tres guardas os han sacado de vuestra celda refunfuñando y os han llevado a la oficina del alcaide...

Él os ha dicho que tiene un problema en su ordenador que debe ser arreglado inmediatamente. Dado que sois los únicos en la isla con alguna experiencia en IT, os pide ayuda regularmente. Esta vez el problema era mayor de lo usual: Su ordenador hacía frente a un serio ciberataque. Exactamente como estaba planeado.

Mientras estabais ocupados frenando el ataque, el alcaide recibió una llamada telefónica urgente. Aparentemente, había una revuelta en marcha en el bloque de celdas, comenzada por uno de vuestros once compañeros reclusos. El alcaide ha salido corriendo de su oficina, llevándose dos guardianes con él. Os han dejado atrás con un solo guarda, Brent. Habéis visto vuestra oportunidad de dominarlo.

Sujetando el encendedor, vais a la mesa del alcaide y abrís el cajón superior. Dentro, encontráis una llave y la tarjeta de acceso del alcaide. Cogéis vuestro plan de huida y destruís simbólicamente el primer punto de la lista de cosas a hacer prendiéndolo con el encendedor de Brent. Suena la alarma de incendios. ¡Vuestra huida ha comenzado!

Tenéis 1 hora para escapar de la isla antes de que -siguiendo el protocolo- los guardas sellen herméticamente la isla...