Te encanta tu trabajo como científico en un pequeño submarino. Tus sueños se han hecho realidad y estás cartografiando los sitios menos explorados del planeta: las cuevas del océano profundo. Trabajas con un grupo de personas que puedes llamar amigos. El trabajo no es fácil, requiere mucho entrenamiento físico y, aparte de tus conocimientos de biología marina, has tenido también que aprender bastante de tecnología submarina.

Tú te das cuenta de que tus aventuras submarinas tienen riesgo, pero es algo que nunca te ha preocupado realmente.

Hoy es el último día de tu investigación, que se está llevando a cabo no lejos de la costa en peligrosas aguas enemigas. Mientras tú y tus colegas estáis en el compartimento delantero preparando la cámara para fi lmar los arrecifes, oís de repente una gran detonación. ¿Una colisión? ¿Un torpedo? El submarino se agita en todas direcciones, las luces y los ordenadores se apagan y oís un chirrido aterrador. Parece que habéis encallado en algun sitio y la consiguiente rascada contra las rocas no puede ser buena para el submarino. Ayudas a tus amigos a ponerse de pie. Veis la luz de emergencia que indica que el generador de las baterías está estropeado. En la batería principal hay solo energía para generar una hora de oxígeno.

No hay energía sufi ciente para operar el submarino con electricidad, por lo que deberéis hacer todas las operaciones manualmente. Desde navegar, localizar y reiniciar el motor, a salir a la superfi cie. ¡Por suerte, encontráis un viejo manual de emergencia!

Vuestras vidas están en peligro…