Cuando finalmente recobras el conocimiento, estás mirando directamente a los ojos inyectados en sangre de un cosmonauta muerto que flota...

Ser un astronauta era el sueño de toda tu vida. No tenías ni idea de que un sueño se podía convertir en pesadilla tan rápido. La ayuda estaba casi literalmente a un millón de kilómetros. Se suponía que era una operación de rutina. Te habías entrenado tantas veces para entrar en la estación espacial y nunca nada había ido mal, pero esta vez nada fue bien...

Tu equipo y tú estabais muy emocionados por tomar el control de esta estación espacial rusa durante los próximos meses. Pensabais que estabais preparados para cualquier cosa, pero nada te puede preparar para esto. Tus oídos todavía están zumbando por la explosión y te sientes un poco mareado, pero tu equipo te mira para pasar a la acción.

Todas las comunicaciones con la tierra están cortadas por lo que no conseguiréis ayuda de esta parte.

Todos estáis todavía en shock, no solo por la explosión, también por los tres rusos muertos que flotan frente a vosotros. No son solo cosmonautas rusos muertos, se suponía que eran vuestros guías en la estación espacial y, todavía más importante, vuestros intérpretes. Supuestamente debían poneros al corriente de todo en la MIR II durante algunas semanas y ayudaros a traducir todo lo esencial.

Todo a vuestro alrededor está en ruso: los manuales de instrucciones, los letreros, los posters. Incluso la voz del ordenador en el intercomunicador está en ruso y parece repetir todo el rato ‘Kislorod postavka shest’desyat odin minut, Kislorod postavka shest’des odin minut’. Echas mano de tu diccionario ruso de bolsillo y lo traduces lo mejor que puedes. Te sorprende agradablemente lo rápido que has encontrado la traducción, pero el resultado no es tan grato 'reservas de oxígeno 61 minutos'.

Rápidamente informas a tu equipo de cuál es la nueva situación y de que la lanzadera de rescate es vuestra única opción de supervivencia. Sabéis cómo activar el ordenador, pero entonces éste os pide una clave de acceso...

La voz del intercomunicador vuelve a hablar diciendo: ‘Shest’desyat minut’, sabéis de sobras que ‘shest’desyat’ significa sesenta.

Habéis aprendido vuestra primera palabra en ruso...