Recuperas lentamente la consciencia. Te duele la cabeza y estás mareado. De repente te acuerdas… Tu dentista te había llamado para la revisión anual. Encontró un molar que creía que debía ser extraído para prevenir problemas futuros. Te sedó con gas hilarante para que no te doliera la extracción…

Miras a tu alrededor y te das cuenta de que estás sentado en la sala de espera junto a varios pacientes que están volviendo en sí poco a poco. Te das cuenta entonces de que las puertas de la sala solo se pueden abrir desde fuera.

Miras también en el despacho del dentista, donde ves una pesada puerta metálica con un cierre de combinación. El teléfono suena de repente. Lo coges y oyes: “Escuche con atención. No hay mucho tiempo. Soy la secretaria del Dr. Siènski. He presenciado sus experimentos durante bastante tiempo. Está experimentando con rayos X en pacientes. Al principio todo parecía ir bien. Pero entonces, algunos pacientes empezaron a perder los dientes y el cabello, y cayeron enfermos. No hemos vuelto a ver a algunos de ellos desde hace tiempo...

Podrían perfectamente haber muerto. “No me atrevo a ir a la policía porque el hermano del Dr. Siènski trabaja allí y podría reconocerme. Pero puedo ayudarlos a escapar y a encontrar pruebas antes de que empiece de nuevo con los experimentos de hoy. Primero deben abrir su archivador. Él cambia la combinación cada día. Está relacionada con el orden de los pacientes del día. Es todo lo que sé. Encontrarán pruebas de las sospechosas prácticas del Dr. Siènski, así como el código de acceso a la sala de tratamiento “especial”.

Él volverá en una hora y llenará la sala de espera con N2O (gas hilarante). Para evitarlo, deben cerrar la fuente principal en su sala de tratamiento “especial”. Si lo consiguen, podrán dominarlo cuando entre. Debo colgar ahora. ¡Buena suerte!”